VALORACIÓN DE OBRA Y ASESORAMIENTO
Una intervención
bien planteada.
La visita permite identificar las necesidades de la pared, ordenar las actuaciones y valorar si hacen falta comprobaciones adicionales. A partir de esa lectura se plantea la preparación y el sistema adecuados al uso del espacio.
Qué valoramos en la visita
Se revisan el soporte, su absorción y la adherencia de las capas anteriores. Se observan fisuras, sales, humedades y posibles indicios de vicios ocultos para valorar si hacen falta catas o comprobaciones antes de intervenir.
Con esa información se define qué conservar, reparar o retirar y cómo preparar la base. Se estudia la compatibilidad entre el soporte, las capas existentes y el revestimiento propuesto. El uso del espacio, el roce y la limpieza ayudan a concretar las necesidades del acabado.
Confort y calidad del ambiente interior
Los materiales naturales bien elegidos pueden contribuir al confort del hogar. La cal y la tierra permiten trabajar con acabados permeables al vapor. Los revocos higroscópicos, como los de arcilla, pueden absorber y liberar humedad, moderando sus variaciones en el interior. Su aportación depende de la mezcla, el espesor y las capas finales, y se complementa con una ventilación adecuada.
Para cuidar la calidad del aire se priorizan productos con bajas emisiones documentadas. Cuando hay sensibilidad química o necesidades de salud específicas, se estudian la composición, los aditivos y las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV), teniendo en cuenta las indicaciones sanitarias de la persona. El asesoramiento busca una elección ajustada a cada hogar y a quienes lo habitan.
